Como cada fría noche te encuentro
arropada en agua, mientras te leo
en tu descanso de espuma mi deseo
de llegar a tus sueños, mi epicentro.
Peregrina sombra de mi camino,
te leo y se para el tiempo a tu lado,
se descompone el silencio entregado
a nuestra voz de baño clandestino.
Cuando el reloj pinte azabache al cielo,
a orillas de tu tacto aguardaré.
Quedaremos a la hora convenida
donde rezume tu rizado pelo.
Allí mismo en tu pausa, abrigaré
tu cuerpo de versos y quietud líquida.

Precioso poema, precioso, dulce, me ha encantado esta parte final
donde rezume tu rizado pelo.
Allí mismo en tu pausa, abrigaré
tu cuerpo de versos y quietud líquida
Me gusta mucho tu poesía Ignacio, mucho
Un abrazo
Anni
Muchas gracias Anni. Tus poemas también son muy bellos. Siempre da gusto entrar en blogs como el tuyo o el de lacuevadeloslocos... Estoy descubriendo letras llenas de mucho sentimiento por esta coctelera.
Un abrazo,
Ignacio.
Un gusto encontrarte y disfrutar de la sutileza de este soneto. Mi abuelo era asturiano, doble gusto todavía...
cariños
Lucía
Ignacio! poesía con un erotismo impecable que raya entre lo sensual y tierno...letras que rezumen amor éso es lo que he absorbido al leerlo...
"a orillas de tu tacto aguardaré." ...."donde rezume tu rizado pelo.
Allí mismo en tu pausa, abrigaré
tu cuerpo de versos y quietud líquida."
Realmente bella. Te felicito amigo.
Un beso