Recordé a François Truffaut decir (creo que en el libro donde entrevista a Alfred Hitchcock) que los cuadros que más le gustaban eran los que te contaban una historia, cuadros realistas. Quizá por aquel entonces no le apasionaba demasiado el arte pictórico. En los abstractos también se pueden recrear historias o sino pregúntenle a Persio cuando a bordo de el "Malcolm" teje toda una maravillosa historia de pensamientos abstractos sobre el cuadro "El hombre de la guitarra" de Picasso (que dice "...fue de Apollinaire...") tratando de sobrellevar de la mejor manera su travesía kafkiana. Un viaje con retorno en la primera novela de Julio Cortázar. Retorno a "Los Reyes" y el mito del Minotauro, los laberintos, el terror implícito, Poe, Julio Verne... incluso Buñuel y su "ángel exterminador" tan "orwelliano"... Todo amalgamado en esta visionaria obra maestra que acabo de leer y que se titula "Los Premios"...
Pero no quiero escribir más sobre "Los Premios". Quiero escribir sobre Andrew Wyeth.
Me entero que en enero de este año fallece el pintor del cuadro que me tenía fascinado desde la época de mi adolescencia cuando estudiaba. Aquí dejo unos apuntes.
No importa lo lejos que esté de todo. Agotaré mis fuerzas en busca de la belleza. Mi último soplo será más allá de los surcos que me atan. Eso diría Cristina. A mí que sólo me ata mi cautela. Que puedo ir y venir, privilegiado como tantos otros, caminar, navegar, incluso volar si así quisiera por el mundo... he reparado en su bucólico microcosmos y me he dado cuenta de su terrible fortaleza. Me asfixia su cielo plomizo, me agota la distancia que ha de vencer hasta la casa victoriana. Terrorífica casa por cierto, parecida a la del film "Psicosis" de Alfred Hitchcock de la que nace una alambrera donde, si uno pone la mirada del miniaturista, reposa algún cuervo transportándote a otro punto del pánico en la filmografía del cineasta inglés.
Angustia implícita en su rostro y en esa silla de ruedas situada en algún lugar del sórdido paisaje. La busco. Sé que está ahí cerca, en algún lugar. Sus brazos raquíticos, las inválidas piernas me lo dicen... Confirmo el comentario de esta obra en otros "blog". La realidad supera a la ficción.
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Desde luego su obra no deja indiferente, hoy recoge el pais un interesante articulo sobre el artista aparte de detalles de su vida, incluye el descubrimiento de un gran numero de obras ineditas de este pintor, supongo que pronto podremos apreciarlas.
Saludos.
Ignacio amigo, no soy un hombre muy ilustrado en artes, pero bueno poco a poco y leyendo a entendidos voy atando cabos, el saber no ocupa lugar, nunca es tarde, por ejemplo leyendo este post ya tengo otra pieza más del puzle.
Un abrazo
Buenas noches, la verdad es que yo conozco poco de la obra de este autor, sí he oido y he leido algo de su vida y su familia y que ha fallecido, pero voy a investigar más, ya que dices que es el autor de una obra que te cautivo, merecerá la pena.
Un abrazo Ignacio
Anni
Yo como Anni, debo decir que muy poco sabía sobre este artista. Seguí los pasos Ignacio que "marcaste" y debo decirte que ya tengo un panorama mucho más amplio (más allá de la semilla de curiosidad que me dejaste).
En cuanto a los apuntes que transcribiste y el cuadro de Cristina`s World realmente me petrificaron un buen rato...
No sé si el último párrafo es un comentario tuyo personal o continúan las palabras de Wyeth "...Angustia implícita en su rostro y en esa silla de ruedas situada en algún ..." porque mirando la pintura y la fuerza de Cristina para evadir su incapacidad y lanzarse lo mismo a recorrer el campo aunque sea arrastrándose me hacen disentir con ése escrito.
No me parece interpretar una cara apenada por estar lejos dela casa sino todo lo contrario; si ves los colores de la pintura verás que ella misma y el predo tienen colores pasteles mientras que la casa es de un tono gris .¡El artista se siente angustiado por lo que vive su amiga! ¿o lo interpreté todo mal? ¡jo! Cariños Ignacio
Haces bien en disentir porque el autor realmente es el angustiado. Yo sentí en el rostro oculto, angustia, cuando realmente Cristina es la que se siente libre de ataduras (nunca quiso la silla de ruedas) estando de esa manera.
Un placer poder charlar de arte with U
Un abrazo,
Ignacio.
La pictórica de Wyeth, sintetiza en uan sola mirada, el suepsno de Poe, Cortzar o del mismo Hitchcock. A proposito de ese misterio de las casas de Wyeth, me viene a la memoria el cuento de Julio. La casa sitiada. Un abrazo. Argivo