Hoy me entero leyendo la prensa de un par de hallazgos muy interesantes. En la biblioteca de Nueva Gales del Sur en Sidney descubren la lista auténtica de Oskar Schindler. Son trece páginas frágiles y amarillentas con el nombre de ochocientos y un judíos. "Más allá de sus márgenes se halla el dolor y la tragedia", frase que lamentablemente alguien escribió con mucho tino.
Y por otro lado, un nuevo hallazgo cortazariano. Quizá sea en aquella cómoda de París repleta de papeles o en otro sitio, el periódico no especifíca el lugar. El caso es que descubren la correspondencia de Carole Dunlop (último gran amor del escritor) con la traductora al serbocroata de sus obras, Silvia Monrós-Stojakovic. Correspondencia inédita que publicará la editorial Alpha Decay el 16 de abril (eso dice la noticia). Las cartas reflejan el drama de los últimos años de la pareja, la fatal enfermedad de Julio que trata de ocultar Carole y la repentina muerte de ésta unos años antes de la muerte del gran cronopio. La leucemia dicen, fue su fin, aunque he leído algún artículo por la red que cuenta que nadie sabía realmente lo que tenía Cortázar por aquel entonces. Se le diagnosticó leucemia pero lo más seguro, si no está confirmado ya, fue el Sida, contagiado por alguna de las muchas transfusiones a las que fue sometido por aquel entonces. A principios de los ochenta poco se sabía de esta enfermedad.
Siempre recordaré a la pareja en su viaje de París a Marsella, por la vía más rápida (la autopista) ralentizando el viaje lo máximo posible, deteniendo su dragón Fafner, el tonto y perverso dragón, guardián del tesoro de los Nibelungos, que es una Kombi Wolkswagen roja, bautizada así porque Julio "no se conforma con acepar las cosas como le son dadas", durante treinta y tres días en los descansos de la "cosmopista". Imagínense recorrer catorce kilómetros cada día de un total de ochocientos. El lobo y la osa, como se definen, amándose locamente mientras escriben su bitácora titulada "Los autonautas de la cosmopista",en su viaje más emotivo. Disfrutando como niños lo poco que les queda de vida.
Lástima de final. Mario Muchnik escribe "...Si la palabra cursi no ofende a nadie, estaban acaramelados. Julio pasaba su larguísimo brazo sobre los hombros de ella y, desde las alturas, se inclinaba con cariño adolescente y la besaba en los labios que ella le ofrecía con amor de muchacha enamorada. Ella también usaba sus brazos, pero no es fácil abrazar a una secoya: más que abrazarlo, lo palpaba... ". Lean el texto completo. Merece la pena.
También os dejo este vídeo. Son la pareja viviendo su amor por París. Es un placer observar cómo se graban, cómo han vivido plenamente todo el tiempo que estuvieron juntos. Aquí Lost in París.


Igancio, el amor de Julio y la Dunklop no sòlo serà històrico, sino antològico en el campo de la propia vida y la literatura. Un abrazo estrecho. Argivo
Gracias por compartir, amigo, siempre aprendo en tu blog... Besitos atrasados después de mi breve ausencia.
Julio y Dunklop un amor que no solo quedará en la historia sino que conoceremos por su correspondencia que deja testimonio de vida y su estrecho vinculo.
La verdad es que me parecen fantásticos con tan profundo amor!! Me enternecen siempre que los veo en revistas o videos como el que dejas.
En cuanto a Schindler y la lista... vaya historia ¿no? ante grandes tragedias y monstruos también prosperan historias de corage y de héroes.
No sé si sabes que la esposa de Oskar Schindler,Emil, después de la guerra se mudó a mi país terminando sus días en Buenos Aires viviendo en una situación paupérrima. Oskar también se mudó a Argentina pero por poco tiempo y falleció a los 66 años igualmente pobre.
Te dejo link de página super interesante, donde encontrarás la "lista" y fotos de él, la fábrica y gente a la cual él salvó.
http://www.forosegundaguerra.com/viewtopic.php?f=70&t=5843&start=...
Cariños